
Hacía tiempo que no veía a este amigo con el que habíamos compartido muchas cosas...entre ellas, el primer amor fue mi amor adolescente aunque luego cogimos caminos diferentes, volvimos a tener relación hace dos años a raíz de la muerte de su hija de 16 años y a partir de entonces hemos tenido charlas interminables sobre los amores que estábamos dejando en ese momento, noches enteras pensando que habíamos hecho mal y tomando grandes cantidades de café, ya que el ni yo bebemos alcohol.
Después de contarnos de nuestras vidas, nuestros hijos y hablar sobre los nuevos amores, llego la pregunta que jamás hubiera querido contestar...
-Te olvidaste por completo de ese gran amor que casi te mata el alma?...
Trague saliva, lo mire y sonreí...
Es verdad, fue un amor que me había dejado el alma en carne viva, me había quitado las fuerzas junto con las ilusiones...
-Mira que hiciste cosas por El eh???...
Y si, había hecho cosas que jamás hubiera imaginado hacer por alguien...hasta me había dejado como persona.. hasta había dejado de pasar por las calles donde solíamos ir cada viernes y los lugares que frecuentábamos en donde nos dábamos esos besos furtivos de un amor prohibido que serian el preludio de mi tristeza más grande...
Hasta había dejado de escuchar las canciones que tanto me gustaban...era un intento desesperado por dejarlo fuera de mi vida...y hasta había pensado cambiar el número con la esperanza de no volver a llamarlo...y que tampoco me encuentre.
Con esa pregunta, volvieron a mi mente todas las cosas vividas...llegue a ponerme un poco triste, lo confieso... hasta llegue e recordar su sonrisa...la misma que me había enamorado sin medidas, recordé las noches en mi casa, las risas, l el entendernos con una sola mirada, las despedidas, los encuentros, los "me voy, pero me quedo"...hasta recordé la noche que sentado frente a mi me dijo "no me dejaras nunca verdad" pidió que no me vaya y yo, le obedecí...recordé todo...tan claro, tan nítido...
Hasta que sonó mi teléfono y la voz del otro lado me decía que me venía a buscar en diez minutos...todo cambio, fue la respuesta que estaba esperando...era un amigo especial, entonces mire a mi amigo, volví a sonreír y le dije:
-Los amores grandes no tienen por qué olvidarse...solo se reciclan en nuevas personas.
