“Shutter Island
Es que sentarse en una butaca de cine y visionar una película dirigida por Scorsese es un momento de paz visual inigualable en nuestros días. Se disfruta de una dirección excelsa a todos los niveles, con un perfecto control en los detalles, y con escenas redondas en sí mismas que concluyen en una película redonda en su conjunto.
Hoy nos llega "Shutter Island", una película diferente para lo que él nos tiene acostumbrados, ya que no ha hecho demasiadas excursiones en el suspense psicológico, sólo "El cabo del miedo", pero una película excepcional, sin llegar, eso sí, a ser su mejor obra.
Visualmente, la película es excepcional, muy contenida y dirigida al estilo clásico, ofrece campos de visión interminables que no hacen otra cosa más que ahondar en el suspense que te cuenta la historia. Sales del cine con la impresión de que la puesta en escena y el ángulo de cámara no podían haber sido mejores.
Los actores, por otro lado, están todos sobresalientes, destacando, como no podía ser de otra manera, Beng Kingsley y Max von Sydow, así como un increíble Jackie Earl Harley, que cada día que pasa trabaja mejor.
Leonardo di Caprio, el gran protagonista, progresa adecuadamente pero sigue sin convencerme al cien por cien. Hay que reconocerle a este chico que ha sufrido un proceso de metamorfosis importante, así como su reconversión de actor ensalzador de la libido adolescente a actor consistente, pero todavía le falta algo, ese algo que ganará con el tiempo, estoy convencido.
En definitiva, una excelente opción para el fin de semana, una revisión de un clásico, Scorsese, un director que nunca decepciona y siempre ofrece algo interesante. "Shutter Island" no pasará a la historia como una de sus mejores películas, pero sí saldrás del cine satisfecho.
