OTRA VEZ TROPEZANDO CON LA MISMA PIEDRA

¡Cambia tu forma de pensar y de actuar!
Debido a la pereza, la tendencia a hacer siempre lo mismo, la resistencia al cambio, nuestra escasa capacidad autocrítica o el deseo de tener la razón, tendemos a repetir una serie de fallos de pensamientos y algunos comportamientos irracionales, que nos impiden progresar y ser felices.
Volvemos a viejas amistades o relaciones que lo único que han hecho ha sido destrozarnos un poco la vida y la de las personas que queríamos.
Ciertas veces los fracasos amorosos están relacionados con la mala suerte. Es así como es común escuchar a un hombre diciendo que a la hora de elegir a su compañera, el buen destino no les acompaña.
Pero cuando deciden comenzar a analizar la situación e involucrarse en ella, se dan cuenta que no todo es culpa de la fatalidad sino más bien de sus propias conductas que las llevan a repetir una y mil veces los mismos actos. Justamente es este un buen comienzo: darse cuenta de que algo no está funcionando como debería.
Los dos principales motivos por los que una persona puede ir de un fracaso amoroso en otro son los siguientes: 1) erróneamente se piensa que es preferible tener una mala relación a no tener ninguna, 2) se ignora la posibilidad de hacer tratamientos externos que ayuden a lograr el tipo de pareja que tanto anhelan. Entonces se quedan con lo conocido, por más malo que sea.
Cuando se empieza una nueva relación, es importante aprender a conocer lo que cada uno necesita del otro y poner en un primer plano además de lo que la pareja necesita lo que uno mismo busca en ella. Ir viendo lo que ocurre, detectar lo que nos gusta y nos disgusta de tal o cual situación.
No es bueno vivir en la incomodidad e insatisfacción eterna apañándose en lo conocido. Darse cuenta que el refrán "más vale bueno conocido, que malo por conocer", es sólo una frase hecha, aprehendida y por lo general, poco aplicable a personas que buscan otra cosa: bienestar.
